
Imaginen la constitución de una base de datos digital que recoja todas las obras depositadas en todas las bibliotecas del mundo y a la que se añadirían los archivos de periódicos, las de los fondos privados o públicos y todos los objetos de conocimiento cualquiera que sea su soporte…La competición ha comenzado.
En mi blog de diciembre de 2008, evocaba la instalación de una biblioteca digital europea que reúne los fondos documentales y las obras libres de derecho de 47 bibliotecas, principalmente públicas, de los países de la unión europea. Seis millones de objetos de conocimiento son así accesibles.
Paralelamente, Google afirma haber digitalizado desde 2004 a través de Google Books, 15 millones de volúmenes o documentos y se ha dado como objetivo la digitalización de 100 millones de obras más de aquí a 2020.
Eso, sin contar con el dinamismo de las universidades americanas y más particularmente del director de la red de bibliotecas de la Universidad de Harvard, Richard Darnton. Con sus 16 millones de volúmenes, esta red constituye la biblioteca mas grande del mundo. Estamos lejos de las 200 000 obras de la abadía de Admont en Alemania y de los 700 000 manuscritos de la de Alejandría de la época de Tolomeo!
Richard Darnton es un convencido humanista, forjado por los filósofos de siglo XVIII ( Diderot, Tomás Jefferson y Condorcet), y autor de “ La aventura de la enciclopedia” publicada por Seuil. Él quiere continuar la obra de los filósofos del siglo de las luces haciendo accesibles por medio de la digitalización, todas las obras de Harvard y las de todas las bibliotecas de los estados americanos. Este considerable proyecto apunta a constituir la biblioteca mas grande de la historia y a dar la responsabilidad a los estados o a los poderes públicos.
La competición con Google ha comenzado ya que es evidente que la colaboración entre la red de Harvard y las bibliotecas de los estados americanos se hará de forma natural con las 47 bibliotecas europeas.
Este proyecto puede parecer utópico pero ya es acogido favorablemente por todo el mundo. Como los enciclopedistas del siglo XVIII, Ricard Darnton está convencido que el saber es propio de la civilización.