En mi blog de abril de 2008 titulado “El saber, la riqueza para remplazar el petróleo”, evocaba como un país, El Qatar, ha querido que su economía basada en el petróleo basculara hacia una economía del conocimiento. Para ello, hicieron emerger de la arena una ciudad de la Educación abierta a las universidades pero también a todas las empresas o instituciones para las cuales, la formación fuese un componente importante de su estrategia.
Este es el país que acaba de acoger la tercera edición de la cumbre WISE (World Innovation Summit for Education) de la que el periódico Les Echos del 8 de Noviembre, ha garantizado la información. En este momento en el que la OCDE recuerda en su informe la importancia de la formación de los adultos para luchar contra la exclusión social, la pobreza, el paro y relevar los desafíos de la competencia económica, se pueden apreciar en su justo valor las palabras de introducción de la cumbre del Emir de Qatar : “ Invertir en la educación, cueste lo que cueste, es la elección más prometedora en términos de desarrollo humano y de progreso económico”.
No podemos por menos que estar impresionados por la fuerza de esta forma de ver y la voluntad que la acompaña viniendo de un país que nunca ha beneficiado de una herencia universitaria o cultural como la de nuestros países. La construcción de esta Education City en las puertas de Doha que acoge universidades extranjeras prestigiosas como HEC (Francia) así como centros de investigación de empresa , hace que sea un lugar único en el mundo en la adquisición de conocimientos y en compartir experiencias.
Durante este foro, se han marcado tres grandes tendencias en materia de educación y formación para los próximos años. Primera tendencia, el desarrollo de la utilización de las nuevas tecnologías de la información, o e-learning, en los procesos de aprendizaje. Por otra parte, yo lo aprecio directamente en mi actividad cotidiana en Demos, a través de la afluencia de demandas de este tipo y el éxito que ha tenido nuestra jornada sobre le tema “ el E- learning: las siete buenas razones para lanzarse”.
A continuación, viene el entusiasmo por el enfoque holístico en el proceso de aprendizaje : a la inteligencia o al cerebro, que tradicionalmente son los más solicitados en el proceso de adquisición de conocimientos o de competencias, se añaden ahora todos los componentes de la personalidad, tanto física como sicológica del que aprende.
Y finalmente, el estado ya no tiene el monopolio en el campo de la educación, la obra se ha vuelto demasiado pesada desde el punto de vista financiero en una época donde se trata de pasar de la formación de algunos a una lógica de formación de todos. Por otra parte, la investigación científica y pedagógica ya no es el atributo de los servicios públicos sino que ahora se abre al mundo de las empresas. Es por lo que los proyectos pedagógicos apuntan cada vez más a una colaboración en la que se mezclan actores públicos y privados que atraviesan las fronteras. La educación y la formación han llegado a ser grandes causas internacionales. Esto es lo que François Taddei, director de investigación Inserm en la universidad Paris Descartes, ha dicho en esta cumbre y que ha sido recogido por Les Echos, abogando por la instalación de un G8 de la educación: “Hay que procurar que la enseñanza se adapte realmente al siglo XXI y ello a nivel internacional”.
Estas tres tendencias, desarrollo de los TIC, enfoque holístico en el proceso de aprendizaje, reducción del lugar que ocupan los estados y coordinación internacional de las acciones, muestran muy bien que la educación y la formación han llegado a ser instrumentos que trascienden los estados para ponerse al servicio del planeta y garantizar su desarrollo económico y la paz social.