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Del balance psicológico al balance genómico

22 septiembre 2010
Después del balance Psicológico concebido hace unos cien años, el chequeo, formalizado a mediados del siglo pasado y el balance de competencias en 1986 utilizado después como una herramienta en la gestión del trayecto profesional por los acuerdos del 2003 que instituyeron el DIF (derecho a la formación), acaba de aparecer en los Estados Unidos el balance genómico.
Por 299 euros se puede, yendo al sitio de la sociedad 23andMe, hacer  secuenciar y analizar su propio genoma escupiendo en una probeta que se envía a la sede ubicada en California. Esta sociedad fue creada por dos mujeres que habían trabajado en el mundo de la salud: Linda Avery y Anne Wojcicki (por cierto, la esposa de Sergey Brin coofundador de Google).
Así se puede disponer de las informaciones sobre el origen étnico de nuestros antepasados, su procedencia y localización, situándonos en una cadena histórica y familiar, fuente de sentido y quizás que explican nuestros gustos, talentos y comportamientos actuales, completando de esta manera los balances Psicológicos o de competencias.
Se puede también anticipar los riesgos de enfermedad y los medicamentos apropiados para prevenirlos o combatirlos, completando así el chequeo.
Por fin, si se continua la aventura genómica podemos conectarnos a DIY Génomics,  sociedad igualmente creada por una mujer, Melanie Swan, hace solamente unos meses y comparar nuestra secuenciación ADN a la de los miembros de la comunidad.
De esta manera habría la posibilidad de compartir en el seno de una red social el estudio de nuestros orígenes, de encontrar, por qué no, primos lejanos. La experiencia de los que tienen fracciones de secuenciación parecidas a las nuestras, nos permitiría dialogar sobre nuestros riesgos de enfermedades y las maneras de curarlos o prevenirlos pero también de comparar los diferentes modos de vida y su impacto sobre nuestra salud.
Apareceríamos entonces en Internet con nuestro código genético, un código informático como cualquier otro. Los tres mil millones de pares de base que componen el genoma humano no pesa más que 3 gigas-octets, lo que es inferior al peso de  una película bajada de Internet. Este sitio según su fundadora Melanie Swan, será el futuro Facebook de la genómica. Ella prepara con 80 voluntarios reclutados por Internet, el lanzamiento de proyectos de investigación sobre  las dos mutaciones genéticas que combinadas aumentarían el riesgo de accidente cardio-vascular ( porque ellas aceleran el envejecimiento de las células) y quizás sean el origen de la enfermedad de Alzheimer.
 
Se trataría más que de una red social, de un lugar de comparación y de intercambio de experiencias. El sitio abastecería una multitud de informaciones  sobre la genómica y aseguraría el poder compartir las investigaciones personales de cada uno de los miembros. Se trata de un nuevo concepto , el de investigador ciudadano. Cada miembro de la red social podría así  ser un investigador y de esta manera liberarse en parte, del mundo médico y universitario.
Un ejemplo de aprendizaje organizativo donde el saber construido y compartido sería operativo en provecho de su propio destino.
 

# Posteado por Jean Wemaëre @ 11:49        
0  Comentario  |  Enlaces a este post  |  Palabras clave : Capital humano, Comunidad, Conocimiento, Experiencia scientifica

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