Como he tenido la ocasión de evocar en algunos de mis blogs precedentes, el tener en cuenta el desarrollo duradero origina nuevos empleos. Estos necesitan evidentemente, la adquisición de nuevas competencias.
El proyecto EVA, Electronic Validation Assessment, desarrollado por las empresas y trasmitido por la Casa del empleo del Oeste-Provenza, manifiesta esta necesidad puesto que permite adquirir eco-competencias.
En efecto, las empresas industriales se encuentran en la obligación, con o sin las tasas de carbono, de mejorar su resultado en la utilización y la gestión de los recursos naturales. Esto concierne, por supuesto, el agua, pero también todas las fuentes de energía como el carbono, el aire, el petróleo, el sol…Todas ellas deben economizar su consumo y vigilar la reducción de los efectos que ocasionan sus vertidos en el medio ambiente.
El proyecto EVA ofrece así la posibilidad a los operadores agentes de mantenimiento y a los diseñadores de sistemas de producción automatizada de adquirir, según Natalie Ferry, directora de la casa del empleo del Oeste-Provenza: “ una competencia que reúne ganancias y limpieza en la producción”.
La formación se realiza en e-learning gracias a una plataforma multimedios que ofrece contenidos pedagógicos , un tutorado , una clase virtual, tests de evaluación y un dispositivo de certificados. Permitirá igualmente a las empresas compartir sus experiencias e innovar en la instalación de dispositivos o en las utilizaciones favorables al desarrollo duradero.
Este proyecto ilustra, de bonita manera, el aprendizaje organizativo. Natalie Ferry recuerda la importancia de lo que está en juego a niveles vinculados a esta forma de aprendizaje: “ Los empleos técnicos son estratégicos para el futuro de la industria así como para la capacidad de medir el valor del capital humano”.
De hecho, el primer enfoque del desarrollo duradero consiste en optimizar la gestión de los recursos naturales, pero como lo recuerda justamente Natalie Ferry, se trata también de guardar , preservar, valorizar y enriquecer durablemente el recurso más importante para nuestro mundo, el del capital humano sin el cual ninguna de estas nuevas competencias, podría llegar a ser operativa.
También, el control de la gestión del saber operativo aparece indudablemente como la mejor arma de la que se dispone hoy día para ganar la batalla del desarrollo duradero.
Mantener y desarrollar el capital humano, es darse a la vez, los medios de conservar nuestro medio ambiente, pero también la posibilidad de innovar para crear las riquezas futuras. Preocuparse, da testimonio del ejercicio de nuestra responsabilidad empresarial y medio ambiental.