La semana pasada participé en un coloquio internacional sobre las metamorfosis del trabajo y de las profesiones, al cual estaba asociado el Instituto Demos. Este coloquio se llevó a cabo en el marco del Colegio de Francia, por iniciativa del profesor Alain Berthoz, titular de la cátedra de Fisiología de la percepción y de la acción, y del profesor Yves Clot, titular de la cátedra de Psicología del trabajo en el CNAM.
Varias consideraciones me vinieron a la mente durante las diferentes sesiones a las cuales asistí.
En primer lugar, no me sorprendió la amplia erudición de los conferenciantes que un tal acontecimiento y lugar exigen necesariamente. La calidad de las intervenciones estaba a la altura del renombre y del estatuto de los investigadores que participaban en este coloquio.
Lo que me extrañó, se debió más bien a la forma de ciertas intervenciones que me parecieron, en ciertos aspectos, de un clasicismo anticuado.
Esto fue debido sin duda, a mi frecuentación cotidiana de las nuevas tecnologías de la comunicación, pero la lectura de un papel durante largos minutos me parece que corresponde a un modo de comunicación cada vez menos pertinente en nuestras sociedades contemporáneas, atravesadas de parte a parte, por unos medios de comunicación cada vez mejores.
A continuación, las reflexiones tanto históricas, como analíticas o comparativas, sobre todo cuando se elevaban a un alto grado de abstracción, me parecieron que sufrían de un cierto aislamiento.
Quiero decir con ello, que su objeto no estaba relacionado necesariamente, con los temas tratados anteriormente ni a los que los seguían. Probablemente en este caso también, soy victima de mis preocupaciones sobre las relaciones permanentes de los conocimientos operacionales en el universo de la empresa. No obstante, una articulación más clara entre las conferencias me pareció necesaria en el seno de algunas sesiones del coloquio.
Por fin, sin negar el profundo interés que me condujo, con el Instituto Demos, a presidir y comentar una sesión consagrada a las nuevas formas de organización y gestión, me pareció que en un coloquio consagrado al trabajo y al oficio, la parte de los empresarios y de los mandos empresariales era escasa; los investigadores y universitarios ocupando lo esencial de la reflexión y de la comunicación.
A pesar de estas reservas y observaciones, quiero subrayar el hecho de que estoy muy satisfecho de la participación de nuestra empresa en tal acontecimiento. Esta participación muestra la vitalidad y la modernidad de nuestro grupo, gracias sobre todo, a la participación de Philippe Gil que supo sensibilizar a la asistencia al e-learning 2.0, del cual somos fervientes promotores.
Esperamos que Demosgroup pueda continuar manifestando su presencia en los grandes acontecimientos que están relacionados directa o indirectamente, a la actividad, al aprendizaje y al conocimiento en el universo profesional.